En la porcicultura moderna, la bioseguridad no implica solamente barreras sanitarias, control de acceso o procedimientos de limpieza. La verdadera bioseguridad surge del control de los riesgos invisibles que atraviesan fronteras, cosechas y sistemas de producción. Entre esos enemigos ocultos, las micotoxinas ocupan el primer lugar de la lista. Son omnipresentes, imprevisibles y capaces de comprometer todo el desempeño zootécnico, sanitario y reproductivo del establecimiento porcino.
Incluso en sistemas altamente tecnificados, el alimento balanceado sigue siendo una de las principales vías de entrada de los contaminantes, tanto biológicos como químicos. Una vez establecida la contaminación por micotoxinas, ningún protocolo podrá detener por sí solo el impacto.
Por ese motivo, el control eficaz de las micotoxinas se ha transformado en un factor clave, al igual que las vacunas, la higienización y las barreras físicas.
La bioseguridad tradicional protege contra los agentes infecciosos como virus, bacterias y parásitos. Las micotoxinas, a su vez, siguen por otro camino ya que no son organismos vivos, por lo cual:
Esa característica convierte las micotoxinas en un riesgo crónico y continuo, capaz de comprometer la estabilidad de la producción, la inmunidad y la eficiencia zootécnica.
Las micotoxinas no son simplemente ‘residuos de hongos’, sino que permanecen estables tras el procesamiento, sobreviven al almacenamiento y dañan de forma directa la inmunidad, el desempeño y el tracto gastrointestinal de los cerdos. Entre las micotoxinas más críticas para el sector se encuentran las siguientes:
DON (Deoxinivalenol)
FUM (Fumonisinas)
ZEA (Zearalenona)
AFLA y T-2
El principal reto no es la presencia aislada de las micotoxinas, sino la coocurrencia. Los alimentos balanceados utilizados en América Latina con frecuencia presentan dos, tres o más micotoxinas de forma simultánea, lo cual puede potenciar sus efectos incluso cuando el nivel de cada una de ellas se sitúa por debajo de los límites legales.
Los resultados de la Encuesta Mundial de Micotoxinas en el periodo de enero a diciembre de 2025 subrayan el sentido de urgencia:
América Central
América del Sur
Estas cifras señalan claramente lo siguiente: el riesgo no es la excepción. Sin el debido control, cada lote de alimento balanceado puede suponer un alto impacto financiero y una ruptura de la bioseguridad en el establecimiento porcino.
Los efectos sanitarios provocados por las micotoxinas con frecuencia se confunden con fallas de manejo, errores en la nutrición o agentes infecciosos. No obstante, en la práctica, se observan contextos reales como los siguientes:
Maternidad
Reproducción
Recría y terminación
Impacto sistémico
Es así como la micotoxina deja de ser una amenaza oculta y se transforma en un problema sanitario concreto que afecta el desempeño, los márgenes y la previsibilidad del establecimiento porcino.
Cuando se trabaja con muestras con niveles superiores a los límites de riesgo para al menos una micotoxina, el combate debe ser estratégico, continuo e integrado. La respuesta se encuentra en un conjunto de medidas que reducen la presencia, el impacto y los efectos sanitarios, entre las cuales se incluye:
Las micotoxinas solamente son una amenaza cuando pasan desapercibidas. Si el porcicultor actúa de forma estratégica, logra transformar un factor invisible en un importante punto de control en su programa de bioseguridad.
En definitiva, el control de las micotoxinas surge como un componente clave de la bioseguridad nutricional. Al mitigar los efectos directos y secundarios, el sistema productivo opera dentro de los parámetros previsibles, respaldando el desempeño zootécnico y asegurando que cada etapa del ciclo avance de forma segura, consistente y de acuerdo con el máximo potencial de los cerdos.
Augusto Heck es veterinario con formación complementaria de maestría, especialización y MBAs. Ha desarrollado una extensa y diversificada carrera en el área de la salud y la producción animal, con especial énfasis en el sector porcino. También ha ocupado puestos de liderazgo técnico, comercial y de marketing en grandes empresas como Perdigão, BRF, Biomin y dsm-firmenich, donde actualmente ocupa el cargo de Gerente de Riesgo de Micotoxinas en América Latina.
13 febrero 2026