El mundo necesita alimentos seguros, saludables y accesibles, hoy y para las generaciones futuras. A medida que crece la población mundial, la demanda de proteína animal también seguirá aumentando.
No obstante, los agricultores, los productores de alimentos y las familias en todo el mundo afrontan retos medioambientales, sanitarios y económicos sin precedentes. Con el tiempo, nuestra demanda de volúmenes cada vez mayores de proteína animal ejercerá un fuerte impacto sobre el medio ambiente y empujará nuestros sistemas alimentarios mucho más allá de los límites del planeta.
Si queremos alimentar de forma sostenible y responsable a los 9700 millones de personas que se prevé que compartirán nuestro planeta en 2050, ha llegado el momento de cambiar.