Reintroducir el Hy-D® en las dietas

La reintroducción de la vitamina D en las dietas de piscicultura obedece fundamentalmente a las necesidades de los peces. El aporte adecuado de vitamina D respalda el crecimiento, la salud y el bienestar, colaborando así a una producción más sostenible. Dado que los peces de cultivo también representan la fuente natural más rica en vitamina D en la dieta de los seres humanos, esto genera la siguiente paradoja para la acuacultura: para suministrar vitamina D a los consumidores, los propios peces necesitan recibir vitamina D biodisponible y en cantidad suficiente durante todo el ciclo de cultivo.

En su hábitat natural, los peces obtienen la vitamina D a través del propio consumo de presas y de la síntesis de esta vitamina, que ocurre en la piel estimulada por la exposición a la luz. Se desconocen aún los porcentajes atribuibles a cada una de dichas fuentes. En los sistemas de acuacultura que utilizan alimentos balanceados con una mayor proporción de ingredientes de origen vegetal, los sistemas acuícolas de recirculación (RAS), las jaulas sumergibles y la producción de invierno, este aporte natural a través de las presas y la luz no está presente. Como consecuencia de lo anterior, si las dietas acuícolas no reciben suplementación de vitamina D, no solamente es menor el nivel de esta vitamina en los peces que llegan al consumidor, sino que también se observan impactos mensurables en el crecimiento, la utilización de nutrientes, el bienestar animal y, en última instancia, la calidad del producto final. 

Vitamina D: nutrición esencial

La vitamina D no es simplemente una vitamina más en la dieta. Tanto en los peces como en los seres humanos, aunque los niveles de inclusión de esta vitamina en la dieta son mínimos, la vitamina D regula entre el 2% y el 5% del genoma, indicando cuándo los genes deben activarse o desactivarse, e influyendo en procesos fisiológicos claves como la función inmunitaria, la homeostasis iónica, el desarrollo óseo, el metabolismo de los nutrientes y el crecimiento. 

Sin embargo, no se trata solamente de complementar la dieta con vitamina D. El colecalciferol (vitamina D3) en sí es biológicamente inactivo, y primero debe convertirse en el hígado en 25-hidroxivitamina D3, para luego activarse en los tejidos. Una vez que se encuentra en su forma activa (1,25-dihidroxivitamina D3), esta funciona como una hormona reguladora esencial.

Tradicionalmente, las dietas para peces eran ricas en harina y aceite de pescado, lo cual proporcionaba vitamina D3 de forma natural. Sin embargo, los cambios en la formulación ocurridos en los últimos veinte años, centrados en dietas con ingredientes provenientes de fuentes vegetales e impulsadas por la sostenibilidad y la disponibilidad de materias primas, han supuesto una reducción significativa y gran variabilidad en los niveles de vitamina D3 presentes en los alimentos balanceados utilizados comercialmente. 

Título y texto del gráfico: 

Reducción de los niveles de vitamina D3 en las dietas de salmónidos
Promedio de vitamina D3 en alimentos balanceados comerciales (materia prima + premezcla)
Eixo y: Contenido de vitamina D3 (µg/kg)
Eixo x: Requerimiento mínimo de D3 – 1600 UI (40 µg/kg)
• Cambios de formulación, menos contenido de harina y aceite de pescado
• Alta variación de vitamina D3 en ingredientes de origen marino
Adaptado de: Sissener et al., Aquaculture Nutrition, 2013 y Sele et al., IMR Reports, 2019 y 2020


 

Los datos del gráfico anterior revelan una clara reducción en el contenido de vitamina D3 en las dietas de salmónidos desde principios de la década de 2000 hasta 2019, coincidiendo con el aumento en el uso de alimentos balanceados con ingredientes de origen vegetal. Si bien la vitamina D2 está presente en algunos ingredientes, tiene poca actividad biológica en los peces. La vitamina D3 es la única forma de vitamina D fisiológicamente relevante y necesaria para los peces, y esta carencia nutricional tuvo consecuencias biológicas reales, pese a que no fueron intencionales. Como resultado, concretamente en el caso de los salmónidos, la política de la UE pasó de limitar la suplementación con vitamina D3 de 3000 UI a 60 000 UI. Esta revisión en los niveles de suplementación protege tanto a los animales como al consumidor final. Hy-D® es la vitamina D más biodisponible para peces. 

Hy-D®: la vitamina D más biodisponible para peces

Hy-D® es un metabolito puro de la vitamina D3, reconocido como la forma de vitamina D con mayor biodisponibilidad para peces. Su presentación en forma de 25-hidroxivitamina-D3 garantiza una absorción eficiente, con una etapa menos en el procesamiento hepático, favoreciendo así su biodisponibilidad. Ello supone un gran avance para la industria acuícola, ya que proporciona los beneficios de la vitamina D a los peces y, por consiguiente, a los seres humanos, ofreciendo ventajas tanto en rendimiento como en calidad, en múltiples especies.

La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) confirmó la seguridad y la eficacia de Hy-D®, tras lo cual, la Comisión Europea concedió la autorización para su uso en acuacultura a finales de 2025. Este hito impulsa la misión de dsm-firmenich de ofrecer soluciones de nutrición seguras, eficaces y sostenibles, que marcan una trayectoria de 25 años haciendo llegar los beneficios de Hy-D® a todas las especies animales en la Unión Europea.

Título y texto del gráfico: 

Conversión limitada de vitamina D3 y efectos de iluminación insuficiente
Truchas suplementadas con vitamina D3 o 25-OH-D3 durante 84 días
D3 en plasma              25-OH-D3 en plasma
• Baja conversión de D3 → 25-OH-D3
• Peces con poca exposición a la luz dependen de fuentes de la dieta
Iluminación insuficiente
• Instalaciones RAS
• Jaulas sumergibles
• Producción de invierno
Adaptado de Rider et al., Aquaculture 2025


 

¿Pero eso funciona? El gráfico anterior indica que la conversión de la vitamina D3 proveniente de la dieta en 25-hidroxivitamina-D3 circulante (25-OH-D3) es limitada, especialmente en condiciones de iluminación insuficiente, como ocurre en los sistemas de recirculación (RAS), en las jaulas sumergibles y en la producción de invierno. En los peces, las dos etapas de hidroxilación necesarias para activar la vitamina D ocurren en el hígado, mientras que en los animales terrestres la segunda conversión tiene lugar en el riñón. Esto hace que, en los peces, el metabolismo eficaz de la vitamina D dependa, en gran parte, de la salud hepática. En ensayos en que se suministró a las truchas vitamina D3 o 25-hidroxivitamina-D3 durante 84 días, el 25-OH-D3 plasmático fue apenas detectable cuando se aplicaron los niveles de D3 recomendados para el alimento balanceado, al tiempo que la suplementación con Hy-D® produjo niveles medibles y funcionales del metabolito. 

Esto explica por qué, a menudo, el simple hecho de añadir más D3 estándar no logra producir la respuesta consistente que se espera en el campo. Como se sabe, desde el punto de vista del desempeño de los peces, una cantidad insuficiente de vitamina D afecta el crecimiento y compromete la eficiencia alimentaria de los animales.

Título y texto del gráfico: 

Mayor estatus de 25-OH-D3 eleva el desempeño
• Hy-D® añadido a 5500 UI de D3
• Truchas suplementadas con D3/25-OH-D3 durante 91 días
Peso corporal final        Conversión alimentaria        Vitamina D activa en sangre
• Hy-D® mejora el peso corporal final (PCF) en un 5% y la conversión alimentaria (CA) en un 3% cuando añadido a dietas estándar.
• Aumenta la vitamina D activa sin exceder los requerimientos homeostáticos.
Adaptado de Rider et al., Aquaculture 2023


 

Con la adición de Hy-D® a las dietas estándar con niveles de cerca de 5500 UI de vitamina D3 – la cantidad habitual en los alimentos balanceados actuales para acuacultura - se observó un aumento del 5% en el peso corporal final (PCF) y una mejora del 3% en la conversión alimentaria (CA) de las truchas, a lo largo de 91 días. Es importante destacar que dichos beneficios se obtuvieron sin exceder los límites reglamentarios de vitamina D.

Dada la mayor eficacia de Hy-D®, los productores logran cumplir más fácilmente los límites reglamentarios de vitamina D establecidos para algunas especies de peces, en determinadas zonas geográficas. Resultan también evidentes los beneficios para la rentabilidad del negocio, ya que el costo de la suplementación vitamínica es insignificante en comparación con el impacto financiero como resultado de un menor crecimiento, una peor conversión alimentaria y la pérdida de biomasa. Hy-D® ha comprobado un retorno de la inversión de 5:1.

Beneficios de bienestar y cicatrización de heridas

Desde el punto de vista del bienestar, los bajos niveles de vitamina D en los peces se asocian con una piel más fina y menor robustez. Esto es especialmente relevante para las operaciones que incluyen manipulación mecánica, como las realizadas en las embarcaciones para el tratamiento contra el piojo de mar, en que las heridas y la pérdida de escamas reducen de forma directa el valor del pescado entero y, junto con una menor capacidad inmunitaria, aumentan el riesgo de infecciones secundarias.

Título y texto del gráfico: 

OVN™ + Hy-D®: Resultados de desempeño y cicatrización de heridas
• Hy-D® añadido a > 10 000 UI de vitamina D3
• Truchas suplementadas durante 77 días
• Hy-D® mejora el desempeño independientemente del régimen vitamínico
• OVN™ + Hy-D® reducen significativamente el área de herida abierta


 

Los ensayos con truchas que comparan regímenes vitamínicos estándar con OVN™ + Hy-D® indican que los peces suplementados con Hy-D® presentaban menor expansión de las heridas, lo cual demuestra mayor capacidad de reparación tisular. Esta es una excelente noticia para la piscicultura en regiones como Noruega, donde las heridas en invierno suponen un importante reto.

Utilización de lípidos, rendimiento de carcasa y calidad del filete

Título y texto del gráfico: 

Metabolismo lipídico y conversión alimentaria basada en carcasa
Tejido adiposo peritoneal
Rendimiento de carcasa
• Hy-D® añadido a 5600 UI de vitamina D3
• Salmón del Atlántico suplementado durante 90 días
Sin Hy-D®         Con Hy-D®
• Hy-D® mejora la utilización de los lípidos → 1% más carcasa
• Adiposidad reducida asociada con mejor potencial de crecimiento
Adaptado de Rider et. Al, Aquaculture, 2024


 

Hy-D® también ejerce un efecto positivo sobre el metabolismo lipídico y la eficiencia de la conversión alimentaria basada en carcasa. En salmones del Atlántico suplementados durante 90 días, el aumento de 25-OH-D3 en la dieta redujo la adiposidad mesentérica, mejoró el índice somático visceral y aumentó el rendimiento de la canal en aproximadamente un 1%, en comparación con animales que recibieron dietas sin inclusión de Hy-D®. Observaciones de campo en Chile también sugieren mejoras, tanto en la deformidad ósea como en la separación de las fibras musculares en los  filetes (gaping), ya que, al fortalecer el tejido conectivo y la estructura muscular, Hy-D® contribuye a una mejor textura y consistencia del producto. 

Etapa de vida: profundidad 

Los requerimientos de vitamina D no son estáticos, sino que varían según las etapas de vida de los animales. Por ejemplo, los datos indican que los peces de agua salada de edad más avanzada pueden requerir cerca de tres veces más vitamina D que los peces de agua dulce en las primeras etapas de vida. 

Actualmente, los peces pasan una gran parte de su etapa inicial de vida en ambientes protegidos. Los smolts o peces juveniles se transfieren desde el agua dulce con 300 a 500 g de peso, en lugar de los 100 g del pasado, y permanecen largos periodos en instalaciones RAS con exposición mínima a los rayos UVB. En dichas condiciones, los animales dependen por completo de la vitamina D suplementada a través de la dieta.

El objetivo primordial: la nutrición de los consumidores 

Desde el punto de vista del consumidor, la principal ventaja del pescado azul, o pescado graso, radica en su alto contenido natural de vitamina D. Sin embargo, la deficiencia de vitamina D sigue siendo muy prevalente. Aproximadamente el 40% de los europeos y el 35% de los estadounidenses presentan niveles insuficientes de 25-OH-D3 en la sangre. Al igual que algunos peces de cultivo, el ser humano moderno pasa cada vez más tiempo en ambientes interiores, lo cual limita la exposición a la luz solar y reduce la síntesis endógena de vitamina D. 

Se trata de un problema relevante principalmente durante el invierno en el hemisferio norte, cuando la reducción en las horas de luz solar y las condiciones climáticas adversas hacen que la principal fuente de vitamina D provenga de la dieta. Al mismo tiempo, el invierno supone una carga adicional para el sistema inmunitario, con lo cual, los pescados grasos, como la sardina, la caballa y el salmón, se convierten en valiosas fuentes de vitamina D. Una porción de 100 g de salmón aporta entre el 38% y el 126% de la dosis diaria recomendada de vitamina D3. Vale destacar también que dichos niveles siguen siendo más altos en el pescado silvestre en comparación con las especies provenientes de piscifactorías.

Por lo tanto, optimizar el aporte de vitamina D en los alimentos balanceados de acuacultura no solamente mejora la salud y el desempeño de los peces, sino que también fortalece la propuesta de valor nutricional que el pescado de cultivo tiene para los consumidores. 

Reponer la 25-hidroxivitamina D3 en los peces

Reintroducir la vitamina D en las dietas no consiste en añadir más de lo mismo, sino en suministrar la vitamina D de forma que los peces puedan realmente aprovecharla. Por ese motivo, la disponibilidad comercial de Hy-D® supone un importante avance para los productores de peces de todo el mundo, ya que ofrece una solución con base científica a las limitaciones metabólicas observadas hace mucho tiempo.

Al mejorar el crecimiento, la eficiencia alimentaria, el bienestar, la calidad del producto y, en última instancia, el valor para el consumidor, sin desatender los marcos normativos, la optimización de la nutrición con vitamina D resuelve un cuello de botella crítico de la acuacultura moderna. A medida que crece la demanda de proteínas de origen acuático, la micronutrición de precisión ya no es más una opción, sino algo fundamental para un desempeño sostenible. 

Entonces, ¿qué nos depara el futuro de la investigación sobre la vitamina D? Actualmente, dsm-firmenich planea estudios para investigar el rol de la vitamina D frente a las enfermedades víricas y bacterianas, su interacción con la absorción de otros micronutrientes y de qué forma la 25-hidroxivitamina D3 respalda las necesidades específicas de órganos clave, como las branquias y el intestino.

Quizás, al final quede claro que ‘reintroducir la vitamina D en las dietas’ en realidad, significa ‘reponer la 25-hidroxivitamina D3 en los peces’, donde puede desempeñar su función más importante.

El presente artículo se publicó en la revista Aqua Feed Magazine.

Publicado

17 junio 2026

Etiquetas

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  • Vitaminas

Sobre el Autor

Sebastien Rider - Científico Sénior en Acuacultura, Nutrición y Salud Animal, dsm-firmenich