La tecnología digital facilita más que nunca la investigación y el acceso a la información, por lo que la gente quiere saber mucho más sobre lo que contienen sus productos y cómo y por qué actúan los ingredientes. Al mismo tiempo, las preocupaciones medioambientales, sanitarias y sociales desempeñan un papel cada vez más importante en la toma de decisiones. Así, desde las marcas libres de crueldad y veganas, hasta con ingredientes de belleza ecológicos y de origen sostenible , la gente también busca marcas que se alineen con sus valores.
El año pasado, DSM identificó dos tendencias clave que reflejan este fenómeno:
- Good Beauty - Impulsada por el deseo de vivir y consumir de forma más auténtica y socialmente responsable, esta tendencia apuesta por la transparencia y el cuidado personal ético, natural y minimalista.
- Belleza saludable - El fácil acceso a la información permite a las personas fijar sus propios objetivos personales de salud y, para muchos, el cuidado de la piel es parte integrante del proceso. Esta tendencia abarca desde la sabiduría ancestral, la belleza del microbioma y los probióticos, hasta la adopción de tecnología médica de vanguardia.
A medida que nos adentramos en la década de 2020, podemos esperar ver cómo se fusionan aspectos de estas dos tendencias en la búsqueda de un cuidado de la belleza consciente. La gente seguirá queriendo productos cosméticos de alta calidad que funcionen, pero cada vez más, quieren sentirse bien con las decisiones que toman, así como con su aspecto.
Elegir sabiamente en un mundo complejo
Sin embargo, pocas cosas en la vida son tan sencillas como parecen a primera vista. Por ejemplo, los ingredientes naturales pueden parecer más respetuosos con el medio ambiente, pero cuando los recursos son limitados, ¿son siempre la opción más sostenible o debemos pensar en alternativas como la biotecnología? Del mismo modo, ¿podrían los péptidos sintéticos ser una respuesta más creíble a la creciente demanda de productos de belleza veganos?
Explorar cuestiones como éstas implica cuestionar las perspectivas actuales, y en nuestro mundo de información instantánea, consejos contradictorios e incluso sobrecarga informativa no siempre es fácil saber en quién confiar. Por eso, en DSM creemos que hay que capacitar a los clientes y consumidores para que tomen decisiones inteligentes en . Una forma de hacerlo es compartiendo nuestra experiencia y conocimientos y proporcionando información transparente sobre nuestros ingredientes de belleza y cuidado personal. Otra es educando, informando y facilitando el debate para fomentar nuevas formas de pensar.
También estamos comprometidos con el desarrollo de soluciones significativas a las complejas cuestiones a las que nos enfrentamos como industria y ya hemos emprendido este camino a través de: