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octubre 13, 2021

Opinión de un experto: Repensar nuestros sistemas alimentarios para un futuro sostenible

Jacobine Das Gupta, de dsm-firmenich, explica por qué es esencial replantearnos cómo cultivamos, compartimos y consumimos nuestros alimentos para construir un futuro más sostenible.

Mejora de la nutrición Nutrición médica Salud y nutrición

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  • El hambre es uno de los mayores retos a los que nos enfrentamos a nivel mundial; se estima que en 2020 había hasta 811 millones de personas desnutridas.1 Al mismo tiempo, 500 millones de agricultores que cultivan nuestros alimentos viven en la pobreza; estamos sobrepasando los límites del planeta, ya que los sectores alimentario y agrícola contribuyen a más de una cuarta parte de todas las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) y afectan a la biodiversidad y al uso del suelo.2
  • Con el fin de contribuir a mejorar los sistemas alimentarios y lograr mejores resultados en materia de salud pública, medio ambiente e igualdad, dsm-firmenich ha anunciado una serie de compromisos nuevos y cuantificables en materia de sistemas alimentarios en tres ámbitos clave: Salud para las personas, salud para el planeta y medios de vida saludables. Estos compromisos tienen como objetivo mejorar la nutrición de 800 millones de personas (mediante alimentos básicos enriquecidos y suplementos de salud pública) y lograr una reducción de dos dígitos en las emisiones de la producción lechera en las explotaciones agrícolas para 2030.
  • Jacobine Das Gupta, directora de Sostenibilidad y responsable de Nutrición de dsm-firmenich, explica por qué es fundamental replantearnos cómo cultivamos, compartimos y consumimos nuestros alimentos para alcanzar estos objetivos, y comparte sus ideas sobre las medidas prácticas que pueden adoptar las empresas y los ciudadanos para lograr un cambio positivo para las personas y el planeta.
Los sistemas alimentarios mundiales: es hora de actuar

Una alimentación inadecuada puede tener un impacto importante y duradero en la salud y el crecimiento de las personas. Las carencias nutricionales están relacionadas con una amplia variedad de problemas, entre los que se incluyen el retraso en el crecimiento físico y mental de los niños, lo que puede limitar el desarrollo de las personas, así como el crecimiento social y económico de un país. Sin embargo, dado que la población mundial sigue aumentando, lo que, unido a unos procesos de producción insostenibles, está generando unas exigencias poco realistas sobre nuestros recursos naturales para garantizar una producción alimentaria adecuada.

Para hacer frente a la malnutrición en todas sus formas y facilitar una alimentación sostenible y saludable a las personas de todo el mundo, es fundamental contar con estrategias integradas de nutrición. Por ejemplo, es importante que el mundo preste más atención a la salud preventiva y a la educación nutricional, a la reducción de la desigualdad de ingresos, a la protección de los medios de vida de los agricultores y al fomento del crecimiento económico, todo ello al tiempo que se aborda el cambio climático y se trabaja para preservar los ecosistemas de nuestros océanos y bosques. Para que las personas puedan prosperar ahora y en el futuro, debemos reconstruir nuestros sistemas alimentarios con el fin de garantizar la nutrición de todos dentro de los límites del planeta, tal y como se refleja en los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de las Naciones Unidas.

¿Por qué tenemos que cambiar la forma en que producimos y consumimos nuestros alimentos?

El sistema alimentario mundial debe funcionar dentro de unos límites que garanticen la salud humana y la producción de alimentos, con el fin de asegurar una alimentación saludable para casi 10 000 millones de personas de aquí a 2050. Sin embargo, la forma en que actualmente producimos y consumimos nuestros alimentos no favorece esto. Hay tres razones fundamentales por las que debemos replantearnos el funcionamiento de nuestros sistemas alimentarios:

  1. La producción alimentaria está superando los límites de nuestro planeta. En la actualidad, estamos agotando los recursos de la Tierra y alimentándonos de forma insostenible. Si seguimos así, los recursos naturales —como los suelos fértiles, el aire puro, el agua dulce, los bosques y los océanos— no estarán disponibles para producir los alimentos que necesitamos para alimentar a la creciente población en los próximos años. Y, a pesar de todo ello, se calcula que cada año se pierde o se desperdicia alrededor del 30 % de todos los alimentos que se producen a nivel mundial.3 Por lo tanto, reducir las pérdidas y el desperdicio de alimentos es fundamental para lograr un mundo sin hambre y alcanzar los ODS para 2030.
  2. Nuestra alimentación está contribuyendo al riesgo de padecer enfermedades. Hoy en día, se calcula que casi dos mil millones de adultos y 340 millones de niños padecen obesidad o sobrepeso.4 Por el contrario, más de dos mil millones de personas carecen de micronutrientes esenciales como la Vitamin A, el hierro y el yodo.5 Las dietas pobres en nutrientes pero ricas en calorías que muchas personas consumen actualmente están aumentando el riesgo de enfermedades no transmisibles (ENT), como el cáncer, la diabetes y las enfermedades cardíacas. Además de suponer una carga considerable para las personas afectadas, este mayor riesgo de enfermedad está ejerciendo una presión cada vez mayor sobre los sistemas sanitarios de todo el mundo.
  3. A nivel mundial, 500 millones de agricultores viven en condiciones de pobreza extrema. Muchas personas que trabajan en las cadenas de suministro alimentario, entre ellas agricultores, comerciantes y trabajadores de fábricas, no pueden permitirse ni acceder a una alimentación saludable. En los países en desarrollo, los pequeños agricultores representan el 90 % de la producción alimentaria y del sector agrícola, y dan empleo a hasta dos tercios de la población.
¿Cómo podemos cambiar los sistemas alimentarios actuales?  

El sistema alimentario mundial es complejo, por lo que el cambio requerirá tiempo, dedicación y colaboración para llevar a cabo las mejoras necesarias. Sin embargo, existen muchas formas en las que los principales actores del sector de la nutrición, los gobiernos y las organizaciones no gubernamentales (ONG) pueden influir positivamente en nuestros sistemas alimentarios. Se trata de medidas que pueden adoptarse a nivel de base, como cambiar el comportamiento de los consumidores y los hábitos alimentarios, pero también por parte de los productores de alimentos: hacer que las dietas más saludables sean más accesibles y asequibles, garantizar una producción alimentaria sostenible y reducir las pérdidas y el desperdicio de alimentos.

El desarrollo de productos alimenticios elaborados con ingredientes obtenidos o cultivados de forma sostenible también contribuye a promover unos sistemas alimentarios mejores. De hecho, las empresas son fundamentales para impulsar cadenas de suministro más sostenibles y forjar un futuro con cero emisiones netas. dsm-firmenich, por ejemplo, cuenta con , una iniciativa comprometida con lograr una reducción de dos dígitos de las emisiones ganaderas en las explotaciones para 2030. Al modificar la alimentación que consumen los animales a diario, dsm-firmenich permitirá reducir en un 20 % las emisiones de gases de efecto invernadero en la producción lechera, en un 30 % las emisiones de amoníaco procedentes de la cría de cerdos y en un 30 % las emisiones de fósforo procedentes de la avicultura.

Desde el punto de vista del consumidor, se puede impulsar el cambio solicitando información y adquiriendo las alternativas alimentarias y nutricionales más sostenibles. Por ello, las empresas del sector de la alimentación y las bebidas deben demostrar que se abastecen de sus productos de forma responsable y aumentar la transparencia de sus cadenas de suministro para ganarse la confianza y la simpatía de los consumidores.

¿Cuál es la función de la fortificación?

No siempre es posible llevar una dieta sana y equilibrada, con todos los nutrientes necesarios, sobre todo en países donde el acceso a alimentos asequibles y nutritivos es limitado. Los alimentos enriquecidos y los productos básicos pueden ofrecer una solución segura, fácil de utilizar y asequible que ayude a mitigar las carencias y a subsanar las deficiencias de micronutrientes en las poblaciones vulnerables que corren el riesgo de sufrir carencias de Vitaminas y minerales o que ya se ven afectadas por ellas. Ya estamos viendo la importancia de los alimentos básicos enriquecidos, como el arroz enriquecido de , y , así como los polvos con múltiples micronutrientes de, muchos de los cuales cuentan con el apoyo activo de gobiernos de todo el mundo para mejorar la vida y la salud de los niños y los ciudadanos.

De hecho, como parte de los compromisos en materia de sistema alimentario anunciados recientemente por nuestra empresa (, ), dsm-firmenich se ha comprometido a contribuir a subsanar el déficit de micronutrientes de 800 millones de personas para 2030.  Los alimentos básicos enriquecidos y los complementos alimenticios, que constituyen un método probado y rentable para combatir la desnutrición, serán fundamentales para alcanzar este objetivo, además de permitir a los consumidores llevar una alimentación más saludable.

¿Cómo pueden las empresas del sector alimentario y de la nutrición impulsar el avance hacia los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas para 2030?

Las empresas del sector alimentario y de la nutrición tienen una gran oportunidad y una gran responsabilidad para cambiar la forma en que cultivamos, obtenemos, elaboramos y suministramos alimentos y bebidas, con el fin de mantener sanas a las personas y al planeta. Cuentan con la innovación y los conocimientos técnicos necesarios para combatir la desnutrición en todas sus formas.

Como empresa basada en la ciencia, orientada a un propósito y centrada en el rendimiento, cuyo objetivo es generar un impacto social positivo , , dsm-firmenich tiene la capacidad y la responsabilidad de mejorar los sistemas alimentarios, en consonancia con los ODS de la ONU, con la visión de un futuro sin hambre y con una agricultura con cero emisiones netas. Nuestros compromisos en materia de sistema alimentario hacen especial hincapié en los Objetivos de Desarrollo Sostenible 2, 3, 12 y 13. Para alcanzar estos objetivos, DSM apuesta por lanzar continuamente al mercado nuevas innovaciones en el ámbito de la nutrición alimentaria y los piensos, con el fin de promover una alimentación más saludable, contribuir al sustento de los agricultores y reducir las pérdidas y el desperdicio, todo ello sin dejar de cumplir con los más altos estándares de sostenibilidad.

¿Qué importancia tiene la colaboración para alcanzar el éxito?

La colaboración es fundamental. Para alcanzar los objetivos fijados para 2030, debemos reunir a todas las partes interesadas a lo largo de toda la cadena de valor de la alimentación y la nutrición con el fin de unir fuerzas en favor de la seguridad alimentaria, la nutrición y una agricultura sostenible y regenerativa. Esto significa que las marcas del sector alimentario y de la nutrición, los gobiernos, las ONG y los agricultores deben colaborar para acelerar las medidas necesarias con el fin de crear sistemas alimentarios que satisfagan las necesidades de todas las personas del mundo; de este modo, juntos, facilitaremos la adopción de hábitos alimenticios más saludables y sostenibles.

En dsm-firmenich contamos con sólidas relaciones con el Programa Mundial de Alimentos (PMA), UNICEF, GAIN, World Vision, la Fundación Bill y Melinda Gates, la Fundación Sight & Life y Scaling Up Nutrition, así como con científicos y socios empresariales, con los que colaboramos para lograr un futuro mejor para todos.

Marcar la diferencia, hoy mismo

Como empresa líder mundial en el ámbito de la salud, la nutrición y las biociencias, basada en la ciencia y guiada por una misión — dsm-firmenich—, está comprometida con lograr un impacto social positivo. Desde la protección de la salud y el aporte de proteínas de origen vegetal y animal, hasta el fomento de métodos agrícolas sostenibles y la mejora nutricional en comunidades vulnerables, los recientes compromisos de dsm-firmenich en materia de sistemas alimentarios representan un paso ambicioso para hacer que el impacto social de la empresa sea explícito y cuantificable, con el fin de garantizar una alimentación accesible, asequible y saludable, así como medios de vida saludables, dentro de los límites de nuestro planeta.

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